lunes, 25 de mayo de 2015

BICIS, FOTOS Y DESARROLLO EN EL ORMÁNSÁG


Hola! Mi nombre es Pedro y bueno, quizás es un poco tarde para presentarme ya que prácticamente estoy terminando mi SVE pero no quería dejar pasar la oportunidad de decir hola y adiós escribiendo un poquito que estoy haciendo y donde lo estoy haciendo, ya que está siendo una de las mejores experiencias de mi vida.

Soy Murciano, viajero de toda la vida y he vivido en varios países sobre todo Latinoamericanos, pero aun recuerdo la felicidad que sentí cuando a principios de Noviembre recibí el mail de confirmación diciendo que si, que me esperaban cuanto antes en Hungría para trabajar en Desarrollo Rural en un pequeño pueblecito de menos de 500 habitantes.

A partir de ahí todo fue rodado, comprar billete y salir a la semana siguiente de la confirmación del SVE con mil preguntas por hacer y sin saber nada de húngaro para realizarlas.

Afortunadamente, nada mas llegar me sentí como en casa, ya que tanto los otros voluntarios como la organización son increíblemente hospitalarios y, hasta ahora (salvando los típicos conflictos de convivencia comida-limpieza), todo funciona a la perfección.

Como comentaba, me encuentro en un precioso pueblo/aldea llamado Kémes, que esta situada en una de las zonas menos desarrolladas al sur de Hungría, y principalmente trabajamos con las comunidades de la zona en diversos proyectos, normalmente orientados al desarrollo desde varias perspectivas.

Por poner un ejemplo, hace un par de meses trabajamos en un proyecto de fotografía analógica con el objetivo de visualizar la región, su gente y sus historias y en el que en este momento nos encontramos exponiendo por ciudades y pueblos.





Otro punto importante de la organización es el uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible, por lo que hacemos rutas verdes y promovemos el turismo ecológico ofreciendo servicios relacionados con este tema en colaboración con productores locales (Leche, miel, hostales) para conseguir un desarrollo sostenible y responsable en la zona.



Con respecto a la acomodación, estoy muy feliz de decir que vivo en un precioso conteiner ¿En un conteiner? Pues si! La verdad es que supongo que en un principio pensé que iba a ser incomodo, pero ahora mismo no podría estar mas feliz en otro lugar que viviendo aquí, ya que sobradamente dispone de todas las comodidades mas un plus de jardín infinito lleno de arboles, plantas, nuestro huerto y cualquier cosa que se te ocurra construir.



En definitiva no podría dejar de recomendar esta experiencia ya que, aunque suene muy típico, realmente creo que te da la oportunidad de conocer y vivir algo único, de aprender de otros y de ti mismo, y de llevarte muchas cosas que van mas allá del objetivo del proyecto.

Sziasztok!


viernes, 15 de mayo de 2015

Deshaciendo la maleta.


Ha llovido mucho, o más bien, ha nevado mucho desde mi primera entrada.

Es extraño cuando después de unos meses lees tus palabras y sientes que han pasado años. 
Y es que aquí todo se vive tan intensamente que no tienes tiempo, ni adjetivos para describir lo que ocurre, y sabes que cualquier palabra le quitaría valía al momento.
Estos meses han sido nuevos, únicos y divertidos, como el echo de asistir a clases de polaco, en inglés y con compañeros y compañeras de Italia, Francia, Rumanía, Austria y Rusia.
Es aquí cuando me digo " Leo que suerte tienes de poder vivir esto...y como amas las vivencias insólitas :) "

Por otro lado, deciros que me paso la semana deshaciendo maletas, ya que tengo la suerte de tener dos hogares, uno en la ciudad y otro en el bosque. En este último lugar es donde realizo mi voluntariado. En el bosque se encuentra el Centro de personas Refugiadas y allí vivo tres intensos días con dos de mis compañeras.
Por las mañanas vamos a la guardería y por la tarde realizamos clases de Inglés y Art-Craft.
De esta experiencia me quedo con lo increíbles que son los niños y las niñas, como nos dan lecciones de comunicación, usan gestos, sonidos y dibujos para hacerse entender. Qué fácil sería el mundo si fuésemos como ellos y ellas, sin ver barreras ni limites, solo centrados en vivir el momento presente y en la persona que tenemos delante....ains pequeños grandes sabios!!



Pues bien, entre maleta para arriba, y maleta para abajo me he dado cuenta de lo poco que necesito para vivir, créeme que sensación de LIBERTAD!!! me gustaría remitirme a la frase Mujica:

" No soy pobre, soy sobrio, liviano de equipaje, vivir con lo justo para que las cosas no me roben la libertad".

No solo hablo de cosas materiales, sino de cosas emocionales...¿ Cuantas creencias limitantes cargamos?
La vida es simple, solo necesitamos parar unos minutos al día, escucharnos y sobre todo tratarnos con mucho amor.

En este corto camino he conocido diferentes historias de vida, eso me ha echo consciente de lo importante que es valorar lo que tienes y has conseguido...quitando la atención de aquello que no tienes o crees que te falta por conseguir. 
Comencemos el viaje desde la gratitud presente y dejemos que la vida nos sorprenda.



A veces nos empeñamos en acumular experiencias pero no sacamos las enseñanzas de las mismas, entonces ¿ De que nos sirven?
Aprendamos a sentirlas, aprendamos de nosotras mismas, aprendamos de las personas que se cruzan en nuestros caminos, aprendamos del silencio de los arboles, aprendamos de todo lo que tenemos a nuestro alrededor....concentrémonos en acumular enseñanzas sentidas...pues estas no pesan, forman parte de nosotras y sin duda modifican la forma en la que andamos.


Estoy aprendiendo día a día a deshacer mi maleta...andar más liviana...a ser más libre. 



Leo.