viernes, 27 de febrero de 2015

MI EXPERIENCIA COMO VOLUNTARIO



Hola a todos/as

Me llamo Cristian, tengo 21 años y soy de Murcia (España). Actualmente estoy realizando un voluntariado europeo en Rumanía (Arad) y esta es mi experiencia:

Yo soy del prototipo de personas que quizás se piensan muchos las cosas a la hora de hacer algo como esto. Es decir, al principio siento mucha inseguridad y quizás algo de prejuicio y miedo porque no sabes lo que te puede deparar en un país en el cual no conoces. Pero una vez decides dar el paso e ir hacia delante te llevas muchas sorpresas. ¿Cuáles? Ahora voy.

Tenía un pensamiento totalmente equivocado a cerca de este país cuando puse los pies. Rumanía puede presumir de sus grandes paisajes, arquitectura, escultura... Lo que pude vivenciar cuando llegué aquí es que este país es muy hermoso. De la sociedad en general me gustaría destacar la gran solidaridad que se tiene ante la gente extrajera, etc. Siempre están dispuestos a ayudarte si lo necesitas y el trato que te dan es muy agradable. Esta situación creo que está haciendo cambiar mi forma de pensar y ahora esa barrera que tenía sobre viajar a países desconocidos está empezando a cambiar.



Lo que más me gustaría destacar sobre mi aventura es mi estancia con mis compañeros. La sensación de poder vivir con personas de Italia, Turquía, Alemania, Francia, Portugal... Es una experiencia total y muy productiva porque estás en todo momento compartiendo tu cultura y lenguaje con ellos y viceversa. Esto me sirve para poder vivenciar el comportamiento o la forma de ser de las personas de cada país aunque de forma general. 

El ser voluntario en un país implica estar aprendiendo cosas continuamente pero a la misma vez implica pasarlo bien y disfrutar de la experiencia con tus compañeros. Esta situación cambia por completo tu modo de vida durante los 9 meses y te das cuenta cuando comparas la situación de casa con tu familia que normalmente tiende a ser una situación tranquila, con la que vives aquí donde todos los días estás con tus amigos donde comemos juntos, cenamos juntos y siempre con un toque de fiesta. Yo me quedo con esta frase: "Imagina estar cocinando con un italiano, con un turco, con un portugués". Imagina también estar viajando con personas de otros países y juntos descubrir lugares donde nunca antes habías estado. Es una experiencia total.



¿Por qué decidí hacer un voluntariado? Bueno yo terminé mis estudios recientemente y mi intención era ponerme a trabajar en algo relacionado a mi profesión. Todos los días me revisaba las páginas de Internet y también me dedicaba a entregar curriculum en mano, incluso me llegue a plantear hacerme autónomo. Pero todo quedaba en una gran frustración porque no encontraba nada y me sentía muy impotente. Un día decidí dejar de estar frustrado y tomé la decisión de ampliar mis posibilidades "El voluntariado". Ahora me doy cuenta de que es la mejor decisión nunca tomada hasta ahora porque aunque parezca que no es algo productivo realmente lo es. En mi opinión creo que esto debería ser algo obligatorio para todos los jóvenes porque cambia por completo tu forma de pensar y te hace más  fuerte y maduro de mente. Tras conocer estas oportunidades te das cuenta de que los jóvenes tenemos mil oportunidades y si una fracasa no debemos frustrarnos porque nos quedará las otras restantes.

Nosotros tenemos nuestras propias responsabilidades y sobre todo la responsabilidad principal de saber valerse por uno mismo y sin ayuda alguna y saber dar respuesta a diversas situaciones que puedan surgir durante la estancia. Pienso que al cabo de 9 meses muchas cosas cambiaran en mí. Yo llevo en Arad tan solo 2 meses y aún no se que aventuras me pueden deparar....

Gracias por vuestro tiempo. Un saludo a todos


Aquí os dejo el enlace al video de nosotros voluntarios del SVE 2014-15, espero que os guste


SI QUIEREIS VERLO CON MAS CALIDAD HACED CLIC EN ESTE ENLAZE 

video

jueves, 26 de febrero de 2015

EVALUACIÓN INTERMEDIA




Algunos ya la conocerán, otros no: la Evaluación intermedia es un encuentro que se realiza a la mitad del proyecto SVE, para averiguar si todo va bien, si el voluntario sigue con su aprendizaje, si tiene problemas con su asociación, si está contento o no, si está integrado en la comunidad local y muchas otras cosas. Como podéis entender este encuentro  es muy útil desde muchos puntos de vista, pero esconde otras cosas, que nunca habrías imaginado…
Evaluación intermedia, que palabra importante, casi da miedo.
Estuvimos en Mollina, un pueblo a las afuera de Málaga.
Éramos alrededor de 140 personas, de cualquier región de España y de cualquier país de origen. Una experiencia desafiante e intensa, pero al mismo tiempo única.
Descubrir los proyectos de cada persona, sus propias experiencias, también sus estados de animo. Saber si todo lo que habían imaginado antes de partir seguía igual o coherente con sus propios deseos.
Tener contactos en todos los rincones de España, con la posibilidad de reencontrarse el día de mañana y tomar conciencia de tu aprendizaje, entender si lo estás haciendo de la mejor manera posible.

Esta Evaluación ha sido todo esto, una mezcla de sensaciones, sentimientos y pensamientos.

Qué añadir mas, algunas veces no es fácil transformar en palabras esta gran cantidad de emociones. Una experiencia que hoy en día adquiere un valor más. En un momento histórico difícil como el que estamos viviendo, poder juntar a toda esta gente de países diferentes de Europa es muy importante y representa algo positivo para tener una esperanza mirando al futuro.


Francesco La Rocca

miércoles, 25 de febrero de 2015

Martes 24 de febrero
Hoy es mi cumple, son ya 6 meses de voluntariado y durante este tiempo han cambiado muchas cosas en mi vida. Físicamente esto estoy cansado pero igualmente con muchas ganas de vivir y con muchas energías. De hecho las personas me preguntan: “¿Ugo, como puedes después de una semana de formación (de la Evaluación Intermedia hecha en Mollina - Málaga), irte de carnaval el sábado en Águilas?”. Y yo le respondo: “¿Por qué soy joven dentro, no?”. Soy así…ahora con 31 años haciendo las cosas que hacía cuando tenía 20, con la gran diferencia que mido mucho más los límites.
¡He decidido sonreír y ser feliz, agradecer a la vida por estos 31 años y a todas las personas que hoy se están acordando de mí! Es un cambio de actitud, de ser y estar, de relacionarse con las otras personas, de forma de portarse. Es un acción apta a la consecución de una felicidad, a menudo efímera e inalcanzable. Una felicidad que busca acciones concretas y menos palabras que se pierden en el viento. Una felicidad que vas más allá del reconocimiento reciproco de las competencias y habilidades, sino que se base en los resultados obtenidos según los objetivos presupuestos.
Ser voluntario, no solamente se compone de acciones guidas por la rutina. Por ejemplo vas al panadero y le dices: “¿Por favor dos barras de relaciones interpersonales, y cuatro galletas de amor?”, sino también es una labor de introspección. Un ejercicio de verse hacia dentro, de cómo se crean estas tan buenas barras de pan, y que ricas que están con aceituna. De cómo la harina se mezcla con el agua, la sal y el aceite para que, con el empuje de la levadura, crezcan fuerte y sólidos. Igualmente, el voluntariado necesita de relaciones sociales que juntos con una fuerte motivación permitan que este proceso de aprendizaje sea provechoso y útil. La motivación es la clave del éxito, sin motivación se queda en la mediocridad y en la superficialidad. La motivación permite el superarse a nivel personal, mejorando sí mismo y el entorno que nos rodea. Sabemos claramente que no hay perfección, no existe, es sólo un oasis en medio del desierto, un paraje extemporáneo que muestra una realidad ilusoria, lejana de lo concreto y tangible. Por este motivo nos empujamos en aprender de forma permanente, ávida, buscando saberes a menudo inalcanzable y tampoco apto para nosotros.
Felicidad y motivación, dos dianas a las cuales he decidido centrar el rojo, los 100 puntos, apuntando con los dos ojos, no solamente con uno, para tener una perspectiva más amplias de las cosas. Personalmente he ya empezado este proceso, ¿cómo? Sonriendo, mostrando los dientes, no para morder, sino abriendo los brazos y levantando las pestañas, como señal de amor…
Hoy, en unos de los mensajes de felicidades, me han dicho que tengo un corazón muy amplio, como un autobús, donde pueden caber muchas personas…el primero está lleno…voy por el segundo…

Ugo Pompa   

lunes, 23 de febrero de 2015

¡Hola hola!


Este mes de febrero fue un poquito fuera de la rutina. Trata más de viajes y de encuentros que de trabajo propiamente dicho.

Para empezar, fui una semana en Italia, a Salerno, con otros 3 voluntarios para representar a nuestra asociación en un proyecto europeo que consiste en intercambiar las practicas entre profesionales que trabajan en centros juveniles y prisiones. Entonces, fuimos a ver algunos centros, hicimos reuniones, 
visitamos el Paestum y comimos muchísimo y muy muy bien. De este viaje, puse conocer más del interior cómo se gestiona un proyecto europeo, descubrir un trozo de tierra muy hermoso y también profundar mis relaciones con mis compañeros voluntarios.

Después de un fin de semana rápido en Murcia, salí otra vez dirección Málaga o más precisamente la región de Málaga en un pueblo fantasma, donde hay nadie, Mollina. Fantasma hasta que llegamos los 130 voluntarios para la formación intermedia del SVE. Repartidos en grupos de más o menos 20, presentamos nuestros proyectos, buscamos nuevos objetivos para el tiempo que nos queda como voluntarios, hablamos del Youthpass, compartimos nuestra experiencias… 
Hicimos una noche intercultural en la que los voluntarios de una región se juntan y presentan  su región con teatro, música, baile… Nosotros de Murcia hemos actuado una pequeña escena en la que dos turistas pedían la dirección de la catedral a dos chicos del campo murciano que comentaban el físico de la mujer de uno de ellos. Todo eso con el delicado acento murciano. Por fin, acabamos la formación con un flash mob y pues nos encontramos en el único bar del pueblo, el de Paco. Esta formación dio un empujón a mi motivación, me permitió compartir conocimientos – por ejemplo a propositito del medio ambiente - y encontrar a muy buena gente.

¡Os digo al mes próximo!

Solène



miércoles, 11 de febrero de 2015

Mi estancia en Hamburgo

No es fácil resumir en un post lo que estoy viviendo estos meses pero, no obstante, voy a intentarlo. No es mi primera experiencia fuera y creo que eso hace que lo viva de una manera más consciente, porque no hay día que no valore y sienta en primera persona que esto es una oportunidad única. Y aunque yo siempre he sido de las que les ha encantado viajar y conocer nuevos lugares y nueva gente, tengo que reconocer, que lo que me trajo aquí además de todo eso, fue la situación actual en España. Creo que somos muchos los que hemos estado perdidos durante un tiempo buscando algo que realmente nos gustara y que, además, pudiéramos permitírnoslo. Sin duda, ésto es lo que yo andaba buscando. Y me encuentro en una ciudad como Hamburgo, tan al norte de Alemania que casi roza Dinamarca y con ello, un frío del que los murcianos nos quejamos mucho y con toda la razón. Pero en fin, esto está siendo tan intenso que hace que todo lo que me pase aquí, por insignificante que parezca, me llene de energía. Así que la mayoría de los días voy al trabajo con la sonrisa puesta. Y aunque se empeñan en hablarme en un idioma como el alemán (que digo yo que alguien lo entenderá), me esfuerzo y cada día me invento una nueva forma de pronunciarlo y, a veces, hasta me sale algo parecido a los sonidos que ellos emiten. Lo que yo trataba de decir (que al final siempre me voy por las ramas) es que aprovechemos esto al máximo y que seamos conscientes, que viajemos todo lo que podamos permitirnos y nos sorprendamos con cada rincón nuevo que pisemos, que conozcamos a todo tipo de personas diferentes, cuánto más raras mejor, y que nos enamoremos de ellas. Yo creo que al final, en eso consiste este proyecto. Para mí, la verdadera experiencia está siendo el aprendizaje, descubrir partes de mí que no conocía y que resulta que me encantan. Supongo que no todo va a ser la cerveza alemana (aunque quiero recalcar que no tengo ninguna queja con la Estrella Levante). Escribo aquí sobre todo para animar a la gente que aún no se decide por dar un paso al frente y emprender un viaje como éste. Yo sólo llevo cuatro meses en esto y no me arrepiento un sólo día de haber venido. No siempre es fácil encontrar una manera de trabajar en la que nos enriquezcamos tanto a nivel personal como profesional, ayudando a personas que lo necesitan y haciéndonos casi sin darnos cuenta, mejores personas. Sin duda, por lo menos en mi caso, esto nos lo ofrece el SVE. 

lunes, 9 de febrero de 2015


Vuelta a España por Navidad. 


Parecía que el tiempo no pasaba, pero al final acabe sintiendo esa extraña seguridad que te da el "pisar" tierra patria. Nunca antes había tenido esa sensación. Era algo que mi cuerpo me iba pidiendo, pero ¿por que? ¿será por que es Navidad y es normal? ¿porque el no ver el sol me resultaba confuso? 


 Soy una persona bastante independiente, viajero y con no mucho "apego" familiar, pero estas semanas me he parado a pensar en que quizás esta experiencia en el extranjero me haga cambiar algo mi opinión. vives por ti y para ti. Si, eres voluntario, das sin recibir y formas parte de un proyecto que probablemente no saldría adelante sin tu ayuda. Pero hablo fuera de todo eso. El plano personal. El mar de dudas, el auto-cuestionamiento, el ponerte a prueba a diario.
Tantas cosas mas allá del mero "proyecto", que ahora mismo son solo suposiciones y "tiempoaltiempos"; son solo cosas que se pueden posponer a un, ahora largo, pero en un futuro corto "en unos meses, cuando todo termine, veremos".



Back to Spain for Christmas.

It seemed that the time did not pass, but lately end up feeling that strange security that gives the "set foot" homeland. Never before I had that feeling. It was something that my body was going asking, but why? will be because it is Christmas and it´s normal in this period? because here I don´t see the sun as usual as in my city and I found it confusing? I am a person quite independent, traveler and with not much familiar "attachment" but these weeks I've stopped to think that maybe this experience abroad made me change my opinion a little bit. Here you live for you and with yourself. Yes, you are a volunteer, you give without receiving and you are part of a project that probably would not succeed without your help. But I speak out of it. The personal level. the sea of doubt, self questioning, the daily tests. So many things beyond just the "project", which now are only suppositions and time while; are just things be postponed to a now long, but in the future short "in a months, when it's over, we'll see. "



lunes, 2 de febrero de 2015

La Revolica

¡Hola hola!

Le jardin avec Pablito au fond
Aujourd’hui je vais vous parler d’une de mes activités principales, l’agriculture écologique! Je vais 3 matinées par semaine à la huerta/au jardin d’une association appelée la Revolica. La huerta se trouve à Puente Tocinos, village-quartier faisant parti de Murcia. Cette association est en fait une coopérative agroécologique composée aujourd’hui de 3 hommes, Pablo, Cuervo et Pablito. C’est-à-dire qu’il n’y a pas de chef ni d’employé, ils se distribuent les tâches et prennent ensemble les décisions concernant ce projet en échangeant entre eux lors de l’assemblée qui a lieu chaque semaine. Ils soutiennent et participent activement au retour de l’agriculture naturelle, autrement dit écologique et au commerce local et donc social. En effet, après avoir réparti les fruits et légumes dans les paniers, ils vont chacun de leur côté à différents lieux à et autour de Murcia où ils ont rendez-vous avec le client qui vient récupérer son panier.

Les fenouils et moi
Je viens donc leur donner un coup de main, apprendre comment gérer cette activité et comment vivre de la terre. Le mardi et le vendredi matin, nous nous occupons du jardin, on peut très bien passer la matinée à enlever les mauvaises herbes et chercher les chenilles qui se cachent comme récolter les pommes de terre, planter les oignons, éclaircir les artichauts, tailler les arbres ou encore faire les sillons permettant à l’eau de circuler et donc d’arroser le jardin. Tout cela dépend du temps et des besoins du jardin. 

Les poireaux et moi...
Pour moi c’est un travail complet: cela demande une réflexion et une connaissance des plantes, de la nature, il faut bien sur réfléchir à un plan du jardin, on ne met pas n’importe quel légume à côté d’un autre, ni n’importe quand, et on ne replante pas autant de fois qu’on veut un même légume au même endroit, il faut aussi penser au sol, à le nourrir et à le protéger.
Les betteraves et moi
C’est donc un travail qui demande réflexion mais c’est aussi une activité manuelle, sociale durant laquelle on peut discuter, échanger et dont l’intensité dépend du rythme de la nature. Même si l’on respecte un certain horaire, on ne rencontre pas de routine, il y a une flexibilité, un rythme naturel et humain, qui varie au fil des saisons.




Pablo qui prépare les paniers
J’y vais aussi le jeudi où c’est jour de panier (de même que le lundi mais je n’y suis pas): Pablo, suivant la demande, note le poids de chaque légumes à récolter et nous voilà parti à les chercher. Ensuite, on les nettoie, on les pèse, on les coupe et Cuervo les réparti dans chaque panier en fonction de ce que chacun souhaite ou ne veut pas. On met aussi le pain de Upupan qu’apporte Mané, de la bière artisanale Yakka et des oeufs des poules de la Revolica si elles en pondent suffisamment. Une fois  chaque légume à sa place je rejoins parfois Pablito qui déjà s’occupe du jardin.

Cuervo qui prépare les paniers
Voilà je pense vous avoir raconté l’essentiel de mes activités à la Revolica, je vous laisse leur lien si vous voulez plus d’informations sur leur projet ou si vous voulez un panier de bons légumes murcianos, vous savez où aller! 


Je vous dis au moins prochain,


Solène

La Revolica

¡Hola hola!


La huerta con Pablito al fondo
Hoy voy a hablar de una de mis actividades principales, la agricultura ecológica! Voy 3 mañanas por semana a la huerta de una asociación llamada La Revolica. La huerta se encuentra en Puente Tocinos, una pedanía de Murcia. Esta asociación es una cooperativa agroecológica compuesta hoy de 3 personas, Pablo, Cuervo y Pablito. Cooperativa significa que no hay ni jefe ni empleado, ellos se distribuyen las tareas y toman decisiones que tratan del proyecto intercambiando ideas y opiniones durante asambleas cada semana. Sostienen y promueven activamente el regreso de la agricultura natural, dicho de otro modo, de la agricultura ecológica y del comercio local y, por consecuencia, social. De hecho, después de repartir la fruta y la verdura en cada cesta, cada uno va a distintos puntos de reparto en Murcia y alrededores, donde tienen cita con el cliente que viene recoger su cesta.

Los hinojos y yo
Voy allí a darles una mano, aprender cómo gestionar esta actividad y cómo vivir de la tierra. El martes y el viernes por la mañana, cuidamos - curamos - cultivamos la huerta. Podemos pasar la mañana quitando la mala hierba y buscando los gusanos que se esconden, o recogiendo las patatas, plantando las cebollas, aclarando las alcachofas, podando los arboles o también haciendo los sillones que permiten al agua de circular y regar al jardín. Todo eso depende del tiempo y de las necesidades de la huerta. 

Yo y los puerros...
Para mi, cultivar la tierra es un trabajo completo: pide reflexión y conocimiento de las plantas, de la naturaleza; se debe pensar un plan de jardín, no se puede poner cualquier verdura al lado de la otra, tampoco no se puede plantar en cualquier momento. También, no se planta una verdura en el mismo lugar tantas veces como queremos, se debe pensar en el suelo, en nutrirlo y protegerlo.


Las remolachas y yo
 Entonces, es un trabajo que pide reflexión pero es también una actividad manual y social durante la que se puede charlar, compartir y de la que la intensidad depende del ritmo de la naturaleza. Aunque si respetamos un horario, no se encuentra una rutina, hay una flexibilidad, un ritmo natural y humano, que cambia a lo largo de las temporadas.




Pablo preparando las cestas
Voy también allí el jueves, día de las cestas (es lo mismo el lunes pero no estoy): Pablo, según los pedidos, apunta el peso de cada verdura a recoger y vamos a buscarla. Luego, la limpiamos, la pesamos, la cortamos y Cuervo la reparte en cada cesta según lo que cada uno quiere o no. Añadimos también el pan de Upupan que lleva Mané cada jueves, la cerveza artesanal Yakka y huevos de las gallinas de La Revolica (si las gallinas aovan suficientemente). Una vez cada verdura en su cesta, vamos en la huerta cultivarla.

Cuervo preparando las cestas



Eso es todo, creo haber dicho el esencial de mis actividades en La Revolica, os dejo el enlace si queréis más información a propósito del proyecto o si queréis una cesta de buena verdura murciana, sabéis dónde ir! 





Os digo al mes próximo,

Solène