domingo, 9 de noviembre de 2014

Hola a Tod@s, os remito una "carta" que Juanjo, uno de nuestros voluntarios en Polonia, ha escrito y enviado para este nuestro-vuestro blog, y os añado también algunas fotos que nos ha mandado:

"La hora de partir

Relatare esta historia como la voy pensando, en una mente caótica como la mía (Dale al play y continua leyendo https://www.youtube.com/watch?v=DeyDjbVIb6c&list=WL&index=164

Ya son solo dos meses hasta el final de mi proyecto, ha sido un año donde…

Comienzo otra vez, buenas, me llamo Juanjo y soy voluntario en un pequeño pueblo en Polonia,  un pueblo al que odio tanto como quiero, Sepolno krajenskie. Todo lo que aquí vaya a escribir va a sonar demasiado melancólico incluso yo diría pasteloso.

“Es hora de comprar los tickets de vuelta Juanjo” “ Se ha pasado tan rápido, parece hace unos segundos cuando fui a recogeros a la estación de tren y llevabas tanto abrigo que pensé, este chaval se va a morir de frio”, me decía hace unos días mi coordinador; hasta ese momento no veía el final de mi proyecto, ahora está claro, todo se acaba, es el final de una gran experiencia en mi vida donde hice cosas que creí nunca haría: cantar en polaco en el karaoke del pueblo, enseñar a alguien a nadar, estar a -25 grados, correr detrás de muchos autobuses,  hacer patinaje en un lago helado, comenzar a pensar que nadie debe juzgar a nadie porque nadie más que esa misma persona sabe lo que su vida conlleva, tratar de enseñar salsa a alguien, aprender a jugar al pingpong, aprender polaco (que apenas es complicado), aprender a hacer cerámica, tortilla de patatas para 35 personas, viajar en bus y tren durante un día entero  . Ha sido un proceso que he compartido con fantásticas personas mis dos compañeras de piso Antonina (Ucrania) y Caterina (Italia) y demás voluntarios Ethem (Turquia), Ani (Armenia) y la inusual Zina (Moldavia.

El camino del voluntario no es fácil, nadie dijo que fuese a serlo, en muchos momentos se piensa, ¿Qué hago aquí? ¿Esto tiene un porque? Pero todas estas preguntas se desvanecen cuando compartes con la gente que te rodea ves que no estás solo, que hay más como tú y que siempre te puede apoyar en alguien que puede entenderte.


Si crees que no eres lo suficientemente grande o importante para crear un cambio, prueba a dormir con una mosca en la habitación. Eso pienso tras estos 10 meses de voluntariado, todo el mundo puede crear el cambio, ¡Somos voluntarios y un voluntario lo puede todo!"



1 comentario:

  1. Holaaaa Juanjo !!!!!! Siiii, es como tu dices, somo voluntarios y lo podemos todo ! Un abrazo !

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